El Pensar

"No quiero ni pensar..."

Frecuentemente en mí consultorio escucho esas famosas palabras que describen todo lo que una persona está dispuesta a hacer por evitar la necesidad de reflexionar. ¿De qué formas evitamos esta necesidad tan importante en nuestras vidas? Pues, entreteniéndonos en pequeñeces la gran mayoría del tiempo, trabajando hasta agotarnos, evadiendo el hogar, involucrándonos en conversaciones sobre otros cuya motivación es destruir, evadiendo a la gente, aislándonos, o el polo opuesto- siempre rodeándonos de gente por evitar el estar solos y... pensar.

Existen por lo menos tres consecuencias negativas en no pensar.

1. La primera es ceder ante la negación de creer que uno está perfectamente bien. El ocupar la mente hasta el punto de no pensar en lo vital provoca un sometimiento y esclavitud a ideas delirantes que dan lugar a cambiar la verdad por la mentira. Tantos de los problemas que experimentamos ocurren por mentirnos a nosotros mismos. En la historia bíblica de la reedificación del templo de Jerusalén, la cual encontramos en el libro de Hageo es un ejemplo de un proceso en el cual Dios constantemente le dice al pueblo: "piensen." El habla: 'Ustedes dicen que aún no es tiempo de reconstruir mi templo'... Hageo1.2 (BLA). Aunque aquí se habla de una estructura física también simboliza nuestras vidas la cuales Dios desea reedificar y en la cual desea habitar. ¿Reedificar de que? De lo que ha sido y en lo que se ha convertido por que se prefiere no pensar. No significa que no se haya aceptado a Dios como Salvador sino que Dios posiblemente no es el dueño y Señor de todo nuestro corazón. ¿Cómo lo sabemos? Si existe la necesidad de encubrir quién soy por fuera porque lo que está en mi interior da miedo. Dios le dice al pueblo 'habitan en vuestras casas artesonadas, y esta casa está desierta' (RV60). No se puede engañar a Dios.

2. La segunda es entregarnos a hábitos adictivos y compulsivos como método externo para callar una verdad que requiere libertad. ¿Cuál verdad? La casa está desierta. Todo comportamiento que uno utilize constantemente para encubrir la mentira que uno vive por dentro es una adicción. Muy interesante que Dios no se refiere al pueblo como 'mi pueblo' sino como 'ustedes.' Cualquier adicción nos aleja de tener una relación de amistad con Dios. "Nadie puede servir a dos señores; porque o aborrecerá a uno y amará al otro, o se apegará a uno y despreciará al otro Mateo 6:24 (BLA)." Dios luego le dice al pueblo "...piensen seriamente en lo que están haciendo." No huyas. Piensa. Lamentaciones 3:40 dice: "Hagamos un examen de conciencia y volvamos al camino del Señor."

3. La tercera consecuencia es desconfiar en Dios y lo que El puede obrar en lo interior de mi vida. ¿Vivo como un alma que le pertenece a Dios o me creo ser Dios? ¿Acaso no es Dios quien ha prometido sostenerme y a quien debo siempre acudir? Claramente aterra la idea de que uno pueda estar mirandose como Dios. A Dios no le aterra que examinemos esa posibilidad pero si el que no lo hagamos y continuemos en la mentira que obstruye la obra.

De otro lado vemos tres consecuencias positivas de pensar:

1. El pensar me lleva a ver a Dios contento cuando se reconsideran las acciones y se obedece. Jehová le dijo al pueblo, 'Si me quieren ver contento... Vayan...' Hageo 1:8 (DHH). 'Hagan y obedezcan lo que les digo'. 1Juan 3:24 dice; 'Si obedecemos a Dios, viviremos unidos a Dios y El vivirá unido a nosotros.'

2. El pensar me conduce a experimentar libertad a través de un cambio personal en mi interior. Nuevamente Jehová le recuerda al pueblo, 'cuando saliste de Egipto, yo prometí que te acompañaría' (Hageo 2:5 DHH). Se pierde más tiempo deseando ver cambios en otros, y rara vez reconocemos por nombre, el cambio necesario para mi propia vida.1 Corintios 6:19 dice, 'el cuerpo de ustedes es como un templo, y en ese templo vive el Espíritu Santo que Dios les ha dado. Ustedes no son sus propios dueños (DHH)'.

3. El pensar nos llena de paz. Este templo que guarda en su interior tanta debilidad Dios deseo verlo transformado por que fuimos comprados a gran precio. ¿Que dueño de propiedad no desea el mayor valor por su inversión? 'La grandeza de este segundo templo será mayor que la del primero' (Hageo 2:9 DHH). Una fundación sobre arena no resistirá por mucho tiempo. ¿Cuál es mi arena? Todo lo que este basado en tus propias fuerzas y te brinda un sentido de poder falso. Dios no necesita nuestras adicciones, ni comportamientos compulsivos, ni nuestras defensas ni nada de lo que pretendamos usar que a su vez limite la construcción verdadera que El desea realizar. Verdadera paz se haya en hacer lo que me corresponde a mí hacer. Romanos 10:11 nos dice, 'Dios no deja en vergüenza a los que confían en El.' Luego dice, 'Dios salvará a los que lo reconocen como Dios.'

Si por no querer pensar te hayas encadenado a la negación, convenciéndote que estás bien, y te encuentras envuelto en patrones de conducta que indirectamente le dicen a Dios: 'encárgate de mi salvación que yo me encargo de mi vida.' Dios te dice hoy: 'si me quieres ver contento, obedece y vivirás en paz.'

La próxima vez que se te ocurra no pensar, ¡Piénsalo bien!